miércoles, junio 04, 2008

Al sofá.

Ayer dormí en el sofá.
Tan solo llevamos 3 meses de casados y ya me ha tocado marcharme a dormir al salón. Menos mal que opté por un modelo tan grande de sofá...como si lo viera venir. Yo pensaba que lo estrenaría algún amiguete o la hermana de Blanca, pero al final todo se ha torcido y me ha tocado a mí.
Mi (de momento) mujer apenas me ha dirigido la palabra desde ayer y no sé cuanto tiempo va estar así. Supongo que hasta que le baje el calentón.
Ayer la cosa se puso muy caliente y llegó a más de treinta y nueve grados. Menuda fiebre tiene la pobre! La llevé al médico por la tarde y no tardó ni 10 segundos en diagnosticarle anginas. Me las enseño y estaban llenas de pus e inflamadas. Normal que no pueda ni hablar!
Así que la tengo en casita, de baja hasta el viernes, con antibióticos, anti-inflamatorios, paracetamol y dieta blanda hasta que se mejore. No se mueve de la cama de lo cansada que está y solo ha encontrado fuerzas para levantarse a ver las fotos de Bon Jovi que hizo Poty en el concierto de Barcelona.
Yo, por precaución, he preferido no compartir cama con ella (y sus virus) para evitar cualquier contagio a menos de 5 días de mi viaje a Brasil (y menos de 3 para el de Faunia).
Espero que la enfermedad no sea contagiosa y no se prolongue mucho tiempo porque da pena verla así...y porque aunque el sofá sea bastante confortable, no es lo mismo que mi cama!

Saludos