martes, enero 15, 2008

Amén

Esto de elegir las lecturas para la ceremonia es como elegir los platos del menú de la cena. Te dan varias opciones y tu dices cual te gusta más. De momento ya tenemos la Primera Lectura.

Lectura de la primera carta de San Pablo a los Corintios 12,31-13,8a
Hermanos:
Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino mejor.
Ya podría yo hablar de las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de predicación y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montañas; si no tengo amor, yo no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.
El amor no pasa nunca.

Palabra de Dios.


Pienso pedirle que salga a leer en la misa al que más me putee en la despedida. Y en su defecto a Tachín, para que se luzca delante de todas las solteras de la ceremonia.

PD: Que alguien escriba algo!