El puente de la mala constitución
Buenos días, por decir algo. Os voy a contar como ha ido este fin de semana de 3 días porque tiene tela la historia.
El viernes por la mañana fuimos mi padre y yo a ver a mi abuela a Palencia, que está relativamente bien de salud pero la memoria ya le empieza a fallar (no se acordaba de Blanca). Después de comer me fui en tren a Valladolid para ayudar a Blanca a cuidar de su sobrino Fernando que anda como la falsa moneda -de mano en mano- desde que su hermanita está ingresada en el Clínico con neumonía y sus padres no dan abasto para atenderlos a ambos. A las seis de la tarde fuimos a ver a la niña al hospital y, aunque impresiona ver a una cría tan pequeña con el tubo del oxigeno, la vía con el suero y el dedo índice iluminado con la sonda de las constantes como si fuera E.T, la niña estaba bastante bien. Estuvo jugando a curar sus peluches con esparadrapo y estuvo de lo más tranquila. Solo se le disparaban las constantes cuando entraba alguna enfermera. Es que la pobre, tan jovencita, ya les ha cogido manía a las enfermeras (pero no por las mismas razones que nosotros). En cuanto ve una se pone a agitar la cabeza y a decir "no, no, no, no". A las 7 la dejamos tranquila con su madre y de vuelta para casa. A las 9 llamó a casa su padre para decirnos que los últimos análisis mostraban una clara mejoría y que solo quedaba por revelar la placa del tórax. Hasta aquí todo bien. Cenamos y Blanca y yo bajamos a tomar un café esperando a que el Arras nos dijera donde estaba para irnos a tomar algo con él. Peeeeero, a las 11h nos llamaron los padres de Blanca para que volviéramos a casa porque su padre se iba corriendo al hospital.
A la niña le habían detectado liquido en los pulmones y la querían trasladar a Salamanca para drenarlo. Lógicamente hubo un gran revuelo, nervios, dudas, llamadas... Al final se decidió que la trasladarían a primera hora del sábado, que irían con la niña sus padres y abuelos y que con Fernando nos quedábamos Blanca y yo.
Toda la mañana fue muy complicada como podréis entender hasta que a mediodía, con el drenaje ya hecho y después de hablar con los médicos, la cosa se tranquilizó.
La niña esta estupenda, sin dolores y mejorando notablemente. Se decidió drenar el liquido para agilizar la curación y eso siempre lo hacen en Salamanca porque allí tienen UVI infantil (para que luego algunos digan que Valladolid se lleva todo el dinero). Se espera que el pasado mañana ya la lleven de vuelta a Pucela y poco después regrese a casa.
Y así transcurrió el puente, con nervios, algún que otro lloro, e intentando estar tranquilos delante de Fernandito.
Viéndolo todo a toro pasado ahora que la niña está bien uno se dice que no era para tanto la cosa (lo que no implica que el nerviosismo no estuviera justificado y que se pasa un mal trago pistonudo). Pero si la noticia del traslado, en lugar de darla el medico de guardia el sábado por la noche después de decir que los análisis estaban bien, nos la da el pediatra el sábado a media mañana explicando lo sencilla y rutinaria que es la intervención, no se hubiera armado tanto revuelo. Pero claro, ahora es fácil hablar.
Así que ya veis, de vuelta a Madrid (con su correspondiente atasco) a dormir todo lo que no pude dormir en finde y a pasar el domingo con familia...
El miércoles ya estaré solo de nuevo y habré recuperado la tranquilidad. A ver si a partir de entonces consigo ponerme a buscar la Wii!
Saludos.
