lunes, agosto 04, 2008

No sé

La verdad es que después del post de Tachín, me he quedado con las ganas de inspirarme y responder de forma inteligente sobre los vicios y las virtudes del ser humano. Afortunadamente eso no ha sido así, y me he puesto a hablar con él por el skype.

La verdad es que se oía casi perfectamente, lo que nos facilitó una conversación amena, fluida y alentadora. Reflexionando sobre ella, me doy cuenta que quizá nuestras vidas no sean aburridas, quizá poco interesantes o demasiado comunes. Desde luego, en este grupo, pandilla o lo que seamos, tenemos cosas muy comunes (que no quiere decir malas; sin ofensas, por favor): el señor que se casó, el señor que todavía no quiere casarse pero sí empezar una vida en pareja con su piso nuevo, el joven que tiene ganas de acabar la carrera para empezar a trabajar etc. Sin embargo, si eso es cierto, más cierto es que también hay hechos muy poco comunes (también sin ofensas, por favor): el señor de 28 años que no sabe nadar y va a un cursillo de natación donde le dan una longaniza, los señores de 29 y más que no pillan ni para atrás, el señor que va a ver una vaquilla y acaba con las dos muñecas rotas, el cute gigolo de las canadienses de México... (de estos ejemplos raros hay más, ejem ejem)

Claro, yo me quedo tranquilo porque como la frase anterior, dentro del apartado de rarezas, que me describe, describe también a casi todos... pues eso; mal de muchos consuelo de tontos. Pero qué se le va a hacer. Si está de Dios que es así, así será, y si no, ya cambiará. El caso es que a mí, como le acabo de confesar a Tachín, me pasan dos cosas. Una es que no me aguanto ni yo. La otra, que en realidad son dos, es la consecuencia de la primera. Si no me aguanto yo, cómo voy yo a aguantar a nadie. Y, es más, si no me aguanto ni yo que me quiero mucho (sobre todo por las noches), quién me va a aguantar a mí.

Tranquilos, se trataba de preguntas retóricas de las que no espero respuésta... solución sí, pero quizá no haya. Lo que es cierto es que la vida es como es, y hay que llevarla de la mejor manera posible. Una de las mejores cosas (sí, llega el momento pastelón) es cuando nos juntamos y lo pasamos genial. La verdad es que últimamente lo hacemos bastante poco, pero cualquier ocasión es buena. Así que a ver si nos animamos, y después del verano, nos juntamos todos todos todos otra vez. Mientras habrá que conformarse con estos pequeños encuentros que tenemos de vez en cuando. Yo la semana pasada salí con Poty y más gente del curro hasta las 2 am y más! (Poty también!!). Este miércoles juego al pádel con Tonino y Palo. Hace unas semanas estuvimos cenando con el Arrás que nos vino a visitar.

Yo creo que tras esta disertación, cada uno debería sacar sus propias conclusiones. La mía es que no somos aburridos, como mucho un poco normalitos. Moraleja: hay que darle más importancia y poner más interés en las cosas normales.


Como contrapunto divertido, os pongo una foto del jueves pasado (despedida de uno del curro) en el que hicimos un botellón delante de casa. Bendito whisky-cola en melón vaciado... Qué placer de sabor!
PD: Eso no fue nada aburrido.


SI

Asi de facil y sencillo. Y que conste que hablo por mi unicamente. Soy aburrido. No es algo de lo que me sienta para nada orgulloso, y de hecho, me gustaria cambiarlo, pero no creo que tan cerca de la treintena, un cambio de mentalidad sea posible. Me gustaria ser mas ameno, mas lanzado, mas extrovertido (o se dice extravertido?), mas natural... De cambios fisicos ni hablamos.

Pero esto es lo que hay. Para bien o para mal, esto es lo que soy. Creo que no he cambiado demasiado desde que me conocisteis, a lo mejor soy un poco menos bailabotes, o, quizas, despues de este tiempo fuera de casa, he descuidado un poco vuestra amistad (si es asi, lo siento, la distancia, digan lo que digan, hace que todo esto sea mas complicado de lo que me gustaria, aunque este blog ayuda mucho) Tampoco creo que sea tan malo, aunque por supuesto que me gustaria ser mucho mejor. Lo que he sido, me ha traido hasta donde estoy, y no estoy mal del todo, asi que no puedo quejarme.
De las partes buenas de mi, podeis dar las gracias a mis padres. Ellos me han enseñado como comportarme de un modo mas o menos respetuoso, a saludar diciendo ese "Hola, buenos dias" que tanto le gustaba a Budy, a abrir la puerta y ceder el paso a las mujeres/chicas (acto que ultimamente esta mal visto entre algunas representantes del sexo femenino, pues te miran como preguntandote "Acaso crees que no soy capaz de abrir esa puerta?") y de alguna cosilla buena mas que tenga por ahi.
De las cosas malas, asumo mi culpabilidad, mi dejadez o mi falta total y absoluta de mejora. Tambien podeis achacar un poco a los años silvestres pasados en Belardes, de los cuales no me arrepiento para nada, pues fueron experiencias fabulosas (por lo menos una gran parte de ellas) y me dieron la oportunidad de escribir hoy todas estas cosas para gente con la que siempre mantendre un fuerte lazo, llamemosles camaradas, colegas o simplemente grandes amigos. Incluso aunque el tiempo y la distancia nos mantengan separados.

La verdad es que esta respuesta se ha convertido en una especie de autopsicoanalisis. La verdad es que necesitaba hacer algo como esto, soltar cosas que llevaba dentro y que me apetecia decir. Y como este post me esta quedando muy ñoño, voy a terminarlo haciendoos levantar un vasito virtual de calimocho y brindando con vosotros y por vosotros al grito de "Por las tetas gordas y los culos prietos" Gracias por ser como sois y por estar siempre ahi.

PS: Palo, si tus caritas bostezantes no les han hecho bostezar (yo he de decir que no bostece), este post seguro que lo consigue. Un abrazo.