De vuelta a la dura realidad
Aqui estoy otra vez, de vuelta en el laboratorio intentando ponerme a currar, pero no hay forma. Han sido 8 dias grandiosos, amenizados por la impagable compañia de Ana y Jesus, un soplo de aire fresco en lo que empezaba a convertirse en agobio aleman a raudales. Supongo que Arras escribira en cuanto tenga oportunidad y os contara todas las puñaladas que me han ido metiendo a lo largo del viaje, algunas merecidas, otras no tanto, pero que en realidad se agradecian y se echaban de menos. De hecho, no solo lo supongo, sino que lo espero encarecidamente. Asi que Arras, tienes patente de corso para cebarte cuanto quieras.
En unos dias, os pondre alguna foto y os contare algun detalle mas pormenorizado del viaje.
