Alicante Express
No se vosotros pero a mi me gusta el programa de Pekin Express. Tanto que mi último viaje podría haber sido una de las etapas del programa.
El martes de la semana pasada me salió un viaje de "apaga-fuegos" a un cliente en Alicante por lo que le pedí a la chica que nos organiza los viajes que se ocupara de reservarnos a mi jefe y a mi, billetes de tren Madrid-Játiva (Xátiva en Valenciano), coche de alquiler y hotel en Játiva para ese mismo día.
Ella se lo pidió todo al corte ingles y en poco más de una hora ya teníamos todo reservado. Nos trajeron toda la documentación y me puse a repasar los datos para asegurarme de que estaba todo correcto.
Los billetes de tren estaban bien pero como los del Corte Inglés los habían sacado por separado a cada uno nos tocaba un vagón distinto. No era grave pero sí un tanto chapuza. Miro el bono del coche de Europcar y veo que la estación de recogida es Valencia y no Játiva. Llamaron a los de ECI quienes alegaron que la reserva estaba bien porque la oficina central de Valencia es la que da servicio a Játiva.
El hotel (Mont Sant) estaba reservado sin problemas y no estaba demasiado lejos de la estación según el mapa. Además se trataba de un hotel rural integrado en la muralla del castillo de Játiva con muy buena pinta y muchas recomendaciones.
Cuando ya estábamos a punto de salir camino de Atocha nos llaman los de ECI para decirnos que al final de cuentas el Europcar de Valencia no da servicio a la sucursal de Játiva porque en Játiva no hay Europcar. De hecho por haber no hay ni Avis, ni Hertz, ni Sixt, ni National y que ellos no habían encontrado ninguna agencia de alquiler de coches en toda la ciudad. Nos pusimos a buscar por nuestra cuenta y encontramos el concesionario Hyundai de Francisco Martinez que sí alquilaba coches. Lo único que a la hora a la que nosotros llegábamos a Játiva - las 22h00 - él ya tenía el taller cerrado así que tendríamos que acercarnos al polígono industrial a la mañana siguiente a por el coche. No era perfecto pero al menos teníamos coche.
Cuando finalmente llegamos a una Játiva desierta (todavía me pregunto que hace al Alvia parando en un pueblo como ese) nos pusimos de camino al hotel siguiendo las indicaciones de "Castell" y a cada paso que dábamos maldecíamos los planos en 2D que no muestran el relieve de las ciudades porque sí es verdad que la distancia no era grande pero la cuesta que separaba la estación de Renfe y el hotel era de aúpa. Supongo que el nombre de la calle "carrer del castel" y el hecho de que los castillos habitualmente están en el alto de las ciudades nos debió servir de pista para la escalada que nos esperaba pero no solo pensábamos en llegar cuanto antes y pegarnos una buena cena en el restaurante del hotel.
Según nos acercamos al castillo, de noche, a 2ºC de temperatura, cargando las maletas cuesta arriba empezamos a discernir el precioso edificio de piedra del hotel...sin ni una puñetera luz encendida!
Cuando llegamos a la altura de la valla de entrada, un candado y un cartel nos daban la bienvenida. "Cerrado por vacaciones hasta el 26 de noviembre". Si miráis vuestros calendarios veréis que el martes pasado era el 25 de noviembre. Durante unos segundos me vi en la cola del INEM pero en el bono que me dieron los de Corte Ingles ponía clarisimamente que el hotel estaba reservado para el día 25. Nuestra presencia provocó los ladridos de los perros y esto hizo que saliera un señor a la puerta del hotel a investigar lo que sucedía. Al vernos nos preguntó que qué queríamos y nosotros le explicamos que teníamos una reserva para ese hotel esa misma noche a lo que él nos contestó: "Imposible, estamos cerrados y solo abrimos mañana".
Le enseñamos el bono, le explicamos que no teníamos coche para buscar otro hotel , que estábamos agotados y con hambre, a lo que el buen hombre, al más puro estilo Pekin Express, nos abrió la puerta para darnos cobijo. Por suerte había 2 habitaciones en condiciones en las que podríamos pasar la noche, eso sí, sin calefacción desde hace 6 días y con la cocina cerrada, así que a la cama sin cenar.
No recuerdo haber pasado más frió en mi vida. Encima era una de esas camas de 2x2 que resultan imposibles de calentar (si estás solo y mariconadas con el jefe las justas).
Al día siguiente el buen hombre nos había preparado un sencillo desayuno pero que nos supo a gloria y hasta tuvo el detalle de llevarnos hasta el polígono para que recogiéramos el coche. Aquí al menos fue todo bien, el coche era majo y estaba recién estrenado.
Moraleja, cuidado con los de El Corte Ingles, que de las 3 cosas que les pedimos: coche, tren y hotel, no hicieron bien ninguna.
Pero bueno, dejando de lado este cuento de navidad, hablemos de lo propio. Como os estáis preparando? Ya os invade el espiritú navideño?
Saludos
