miércoles, mayo 28, 2008

Nunca debí salir de Brasil


Las vueltas que da la vida...
Ayer fue un día con muchas sorpresas y descubrimientos para mí. Haciendo la compra en el supermercado de mi barrio me encuentro con Carolina, la casi-futura de Budy pero en realidad ex-de Tachin, que resulta ser vecina mía. Solo estuvimos hablando unos minutos para saber que había sido de nuestras vidas mientras Blanca la miraba con cara de "quién esta pelandrusca que se está interesando por mi marido?".
Pero lo mejor del día no fue eso (menos mal, sino que panorama más triste). Lo mejor fue que finalmente voy a tener la ocasión de viajar a Brasil por motivos de trabajo (vease: gastos pagados). Del 9 al 12 de Junio voy a estar en Sao Paulo, ciudad que no conozco y que tampoco me atrae mucho, pero al menos andaré cerca de mi querido Rio de Janeiro. Al surgir este viaje me he planteado la posibilidad de prolongar mi estancia a base de días de vacaciones, acercarme unos días a Rio de Janeiro y que Blanca se acerque hasta allí también. Todo esto ha salido de repente así que aún lo tenemos que mirar en detalle y consultar las vacaciones con nuestros respectivos jefes.
Esto no me ha impedido ponerme a buscar los contactos de las viejas amistades de colegio de aquella epoca. Son pocos los nombres que recuerdo pero gracias a Dios existe el Facebook (por eso me he dado de alta). El que era mi mejor amigo resulta que está trabajando aqui en España. No tengo muchos detalles pero espero que me conteste a los e-mails que le he enviado y me ponga al dia de todo lo que ha pasado estos últimos 18 años. Al principio dudé de si se trataba de la persona que buscaba porque la foto que tiene puesta no enseña bien su rostro, pero al visualizar el resto de su albúm, se disiparon todas las dudas. Bajo el título de "Así empezó todo" tanía puesta esta foto:

Otro de los que sale en esa foto sigue en RJ y aunque no sé muy bien a lo que se dedica, algo de envidia sí que me ha dado. Me puse a repasar las amistades que tenía puestas en el Facebook para ver si reconocía a alguién más y, página trás página, no hacía más que ver las fotos de sus amigas:


Si es que nunca debí salir de Brasil....